Enrique y Ana
(Incluida en varios recopilatorios infantiles, 1980)
(Compuesta e interpretada por Manolo García)
Me sube la emoción a la garganta.
Mis ojos se empapan de lágrimas.
Y no lloraré por que no puedo.
Muy dentro de mi algo me dice
que todo es un mal sueño
y que nunca sucedió.
Ana era la dulzura,
la magia en un cuerpo inquieto;
el color de sus mejillas encendido siempre;
en sus labios tiernos la sonrisa fresca;
un millón de estrellas en su pelo largo.
Él era un soñador solitario;
era Enrique la inquietud constante,
viviendo en su mundo tan extraño
hasta el día en que la conoció.
Ellos eran dos y entre ambos
un siniestro hechizo de amor.
quince años limpios y en su alma
inquietos deseos de vivir.
Todo sucedió sin darles tiempo:
la semilla prendió en el vientre de ella
y el temor al porvenir incierto
hizo todo lo demás.
Una tarde fría de aquel invierno triste,
su cuerpo de chiquilla no resistió el dolor;
la muerte la encontró sonriendo con dulzura,
a su lado Enrique, un abrazo él la dió.
No supo él ya vivir sin su amada,
le faltaba su presencia
y se fue a buscarla sin pensarlo,
quiso dormir junto a ella.
Él era un soñador solitario;
era Enrique la inquietud constante,
viviendo en su mundo tan extraño
hasta el día en que la conoció.
No supo él ya vivir sin su amada...