Cosme:

          El nuevo L.P. lo hemos grabado en el «extranjero». Somos conscientes de que en estos tiempos de confusión en que nos ha tocado vivir, el hecho de grabar un L.P. en el sur de Francia no deja de ser una frivolidad Para nuestras mentes rústicas, áridas, tan poco accesibles al logaritmo y a la tecnología digital, el hecho de grabar un disco ha consistido siempre en reunir a unos cuantos tarugos (en este caso nosotros) dispuestos a interpretar una decena de bellas melodías y registrarlas en cinta magnetofónica mediante un ingeniosísimo sistema de micrófonos, pitorros de control y un sinfín de estrambóticos artefactos de dudosa eficacia.

          Nosotros, por nuestra parte, nos servimos de pieles de animales que golpeamos con frenesí; de pedazos de madera con cuerdas de acero que pellizcamos románticamente, y de nuestras voces que proyectadas al aire glosarán nuestras carencias afectivas y las abruptas emociones que vamos acumulando, Cosme, a nuestro paso por este valle de lágrimas.
          No te negaremos que la mayor parte de nuestro tiempo la continuamos dedicando a intentar satisfacer nuestros más primarios instintos.
          Como bien sabes, es en esas urgencias biológicas donde encontramos la materia prima con la que construimos los rudimentos de nuestra vida afectiva que a su vez nutrirá de improbables palabras nuestra música y de improbable música nuestras palabras.
          Preferimos, como siempre, saber si la Paca o la Mari Carmen circulan con moño o con cola de caballo este año, a enterarnos del último grito en Londres.
          Preferimos deleitarnos con el dulce bamboleo de los senos de las señoritas en la incipiente primavera ciudadana que con el quimérico «girigay» del último invento del «Show bussines». Qué le vamos a hacer, Cosme, cuando uno es burro, todo son alforjas y cuando uno es pato todo son estanques.
          Ahora meteremos todas nuestras cosas en cajas de aluminio y nos iremos de «gira»;. A nosotros nos gusta más decir que vamos de «bolos». Un «bolo» es un concierto en directo. Otra vez a la carretera.