Santo
(Q. Portet)

Hazme fuerte, hazme imbécil;
grande como un rayo,
fino como el artista;
hazme eso que llaman especial.

Si al oír el disparo que da la salida
he de luchar para dejar atrás al vencedor;
dame la fuerza estúpida del asno;
hazme del grupo de los asnos el mejor.

Llegaste una dulce noche de verano,
peinadita y morena desde otro mundo;
y me revelaste el secreto dulcísimo
que algunas chicas pueden revelar a algunos chicos.

Hazme santo como un místico,
hazme listo y malvado.
Y si puedes hazme inútil.
Hazme un hombre guapo, sabio y elegante.