Ángel pequeño, perdido en los recuerdos, añorado.
Estoy tan lejos... ¡cuánto te he echado de menos! Absurdas carreteras hacia ninguna parte.
Hoy, de repente he probado el gusto amargo que dejan los años.
Nobles intenciones y sueños locos, todo va desapareciendo.
Nunca;
un poco más de tu veneno no me sobra nunca.
Nunca;
que tus besos narcóticos no me falten nunca.
Ya estamos curtidos, eso no tiene ningún mérito y va como va.
Dulces promesas, falsas y viles; antiguas cancioncillas burras del verano.
Escúchame bien:... Nunca;
un poco más de tu veneno no me hará daño.
Nunca;
que tus besos narcóticos no me falten nunca.
Nunca;
un poco más de tu veneno no me sobra nunca.
Nunca;
que tus besos narcóticos no se acaben nunca.
Ves doble, vives doble ... ¿de qué te quejas?
Pan comido y vinagre en los labios.
Ángel pequeño, quédate aquí, no te muevas nunca más de mi lado.
Necesito decírtelo, me hará bien... y te escribiré una cancioncilla burra para el invierno.
Y el estribillo dirá: nunca;
un poco más de tu veneno no me sobra nunca.
Creeme nena...
nunca;
que tus besos narcóticos no me falten nunca.
Nunca;
un poco más de tu veneno no me hará daño.
Creeme nena...
nunca;
que tus besos narcóticos no se acaben nunca.
Y el estribillo dirá: nunca;
un poco más de tu veneno no me sobra nunca.
Creeme nena...
nunca;
que tus besos narcóticos no se acaben nunca.
Juan Carlos García: batería / Q.P.: voces, guitarras, bajo, percusión, sintetizadores y programación.