La terraza de un bar en una noche de verano,
si no pierdo la conciencia, seguiré pensando en ti.
Hay un mono que baila en la punta de un palo
y señoras con paraguas que me dicen: "hola, qué tal?".
Hay un hombre que reza a algún dios superior
con dos velas y nariz de cartón
y yo he venido a escondidas, no se lo digas a nadie,
aquí al lugar de esta tierra que más me recuerda a ti.
Hay dos policías que pasean a caballo,
los caballos parecen de goma y los jinetes de metal.
Uno, dos, tres, butifarra de payés;
te escribiría una postal pero tengo la cabeza demasiado espesa.
Vamos a pasear por la Rambla,
te compraré un ramo de flores.
Vamos a pasear por la Rambla,
beberemos jarabes de colores.
Vamos a pasear por la Rambla
vestidos con gorros de papel,
nos pintamos de rosa la cara
y hablaremos en extranjero.
En el balcón de una pensión destartalada
hay una mujer gorda que se peina con un cepillo,
lleva una peluca que le cae cuando bebe del porrón
y todavía se acuerda de los tranvías con caballos.
He visto un árbol torcido con luces de colores
y una paloma solitaria peleándose con un anís;
hay días deliciosos que apetece recordar,
vamos hasta la Rambla a tomar un vaso de Pastís.
Vamos a pasear por la Rambla,
te compraré un ramo de flores.
Vamos a pasear por la Rambla,
beberemos jarabes de colores.
Vamos a pasear por la Rambla
vestidos con gorros de papel,
nos pintamos de rosa la cara
y hablaremos en extranjero.