La Rambla
(Q. Portet)

La terraza de un bar en una noche de verano,
si no pierdo la conciencia, seguiré pensando en ti.
Hay un mono que baila en la punta de un palo
y señoras con paraguas que me dicen: "hola, qué tal?".
Hay un hombre que reza a algún dios superior
con dos velas y nariz de cartón
y yo he venido a escondidas, no se lo digas a nadie,
aquí al lugar de esta tierra que más me recuerda a ti.
Hay dos policías que pasean a caballo,
los caballos parecen de goma y los jinetes de metal.
Uno, dos, tres, butifarra de payés;
te escribiría una postal pero tengo la cabeza demasiado espesa.

Vamos a pasear por la Rambla,
te compraré un ramo de flores.
Vamos a pasear por la Rambla,
beberemos jarabes de colores.
Vamos a pasear por la Rambla
vestidos con gorros de papel,
nos pintamos de rosa la cara
y hablaremos en extranjero.

En el balcón de una pensión destartalada
hay una mujer gorda que se peina con un cepillo,
lleva una peluca que le cae cuando bebe del porrón
y todavía se acuerda de los tranvías con caballos.
He visto un árbol torcido con luces de colores
y una paloma solitaria peleándose con un anís;
hay días deliciosos que apetece recordar,
vamos hasta la Rambla a tomar un vaso de Pastís.

Vamos a pasear por la Rambla,
te compraré un ramo de flores.
Vamos a pasear por la Rambla,
beberemos jarabes de colores.
Vamos a pasear por la Rambla
vestidos con gorros de papel,
nos pintamos de rosa la cara
y hablaremos en extranjero.