Expulsados del cielo

Expulsados del cielo, por pecados que nunca hemos cometido;
hemos caido en el más delicioso de los infiernos.
Quizás... cuando los cerebros se estropean, las almas van mejorando.
Tristes ejercicios de ética elemental.
Bienvenidos a ninguna parte, bailaremos alrededor del fuego
ven y abandónate al ritmo de los tambores.

Londres, años sesenta; "la Garrotxa", años dos mil.
La vida de Hendrix pendía de un hilo.

Callo todo el día, la verdad es que no sé qué quiero decirte;
sólo quiero besarte y volverme loco y pequeño;
las palabras son los ruidos que pueden hacer más daño,
pero la música es un bálsamo para los corazones heridos.

Perdamos los papeles,
no pienso bajar.

Pides justicia, ¡va!, no te lo crees ni tu.
Ladrones con alarmas, naturistas vestidos.
Londres años sesenta; la Garrotxa, años dos mil.
La vida de Hendrix pendía de un hilo.

Volveré a buscarte si algún día me encuentro a mí;
y volveré a besarte los labios helados por el frío.
No viviremos en ninguna parte, bailaremos alrededor del fuego
y la música será un bálsamo para nuestros corazones heridos.

Antonio Fidel: bajo / Juan Carlos García: batería, percusión, acordeón y piano eléctrico / Q.P.: voces, guitarras y sintetizadores.