No quiero vestirme para salir
y no me quiero afeitar,
ya sé que sólo me quieres
para ir a bailar.
Para ir a bailar
no tengo zapatos de charol;
las reuniones me asustan,
quedémonos junto al fuego.
No, no, no;
no lo conseguirás,
allí donde va la gente,
no me encontrarás.
No, no, no;
quédate a mi lado,
que allí donde baile la gente,
no me encontrarás.