Noticia Europa Press (23/02/01 17h55)

Quimi Portet asegura que "el hilo conductor" de su último disco es "la ironía"

El músico Quimi Portet, que junto con Manolo García formó "El Último de la Fila", acaba de publicar su tercer disco en solitario desde la disolución de ese grupo, "Acadèmia dels somnis". El CD contiene doce canciones inéditas, grabadas en los estudios Cosmonàutica Comas, en el Alt Empordà (Girona).

Según explicó Quimi Portet a Europa Press, aunque "musicalmente no hay ningún hilo conductor, en los textos quizá sí lo haya". Las letras "reflejan un estado de ánimo de unos meses concretos de mi vida". "Quizá también por mi edad, otros cajones que abro en mi subconsciente, como el de la memoria", explicó Portet.

Sobre este punto, el ex guitarra de "El Último" declaró que "para un chaval de 20 años, la memoria no tiene ningún interés porque el cajón está un poco vacío todavía", pero en su caso "es la primera vez que lo he abierto, y también una forma de melancolía, que también es biológica". Al final, en su último trabajo "también está la ironía como antídoto y como triunfador, el hilo conductor del disco", sostuvo.

El cantante fue contundente al decir que al grabar "Lo hemos pasado muy bien", y que eso se advierte en el resultado del disco: "a tres tíos les costaría mucho fingir que lo pasan bien cuando tocan". "Con Antonio y Juan Carlos hemos reído siempre mucho, cuando tocamos y entre bambalinas, y eso no hace más que reforzar este sentimiento de grupo 'de primates'".

DISCO EN DIRECTO Y SIN GIRA

Portet ha grabado junto a sus músicos habituales, Antonio Fidel y Juan Carlos García, con los que colabora desde hace más de diez años. También participaron Pau Donés, de Jarabe de Palo, Adrià Puntí (lider de los disueltos Umpah-Pah) y el batería Ángel Celada, otro veterano de "El Último de la Fila". El disco se ha grabado prácticamente en directo, con escaso trabajo de postproducción, ya que Portet tocó todos los instrumentos en su disco anterior, "Cançoner electromagnètic" y ahora "quería hacer algo distinto".

Pese a ello, no habrá gira, porque "hicimos una muy bonita por toda Catalunya que terminamos hace un año, y si ahora volviéramos a salir con los mismos conciertos me agobiaría un poco", dijo Portet. "Es una constatación lógica de las limitaciones geográficas del país. Haremos otro disco y luego saldremos de gira", añadió. Portet señaló que sus seguidores "son a los que les gusta la música, y valoran mucho que cambiemos".

El gran público al que llegaban con "El Último" "es una cosa muy difusa pero muy férrea, muy intransigente, que no soportan que te separes". En esta nueva etapa cuando hacemos un disco les gustamos y cuando no lo hacemos pasan de nosotros", explicó. "Es un público muy dispuesto a aceptar los cambios, y a valorarlos mucho", señaló.

LETRAS CON CONTENIDO

El disco destaca por el trabajo realizado con las letras. Portet reveló que "el cajón de las emociones es el que miro cuando hay que escribir. Para tocar no tienes que mirar ningún cajón, pero para escribir sí". El cantante y compositor estimó que la calidad de las letras del rock español ha empeorado, y apuntó una explicación: "el papel de la música ha cambiado mucho: para mi generación la música lo era todo, era un postura ante la sociedad".

En cambio, hoy "para bien o para mal, la música es sólo un bien de consumo de la sección de ocio". Esto ha llevado a que "se ha descargado mucho de esta emotividad", por lo que "es muy difícil que sin estas cargas tan fuertes de emotividad los textos estén cargados de sensaciones", afirmó Portet. El cantante sostuvo que "lo que no se me puede pedir es que banalice mis textos para adaptarme". "Para mi escribir siempre ha sido algo muy importante, algo en lo que me implico sinceramente", añadió.

Esta pérdida de calidad en las letras es un síntoma de la banalización de la socidad, sostuvo Portet, quien señaló que "tenemos más antibióticos, una tecnología muy eficiente, mejoramos en muchos aspectos como colectivo, pero me parece que el individuo va empeorando". "Quizá es una vision muy negativa", reconoció, pero "hay una forma de unanimidad y de adocenamiento gris, masivo".

Una excepción la constituye, según Portet, la música electrónica: "No soy un fan de esta música estéticamente, pero sí de su funcionamiento al margen de lo establecido, de las cadenas de radio y las revistas normales", afirmó Portet explicó que "saco discos porque me hace ilusión sacarlos y porque en cierto modo lo necesito psicológicamente". Para el cantante, "cuando hago canciones explico cosas que no podría trasmitir dialogando, en familia o haciendo discursos".

LA INFLUENCIA DE SISA Y LOS LIBROS

Quimi Portet recordó que "en mí música hay influencias de muchísima gente, de todo lo que he escuchado", y que "primero soy aficionado a la música antes que músico". En sus letras reconoció que "Sisa y Pau Riba eran mis referentes". Otro factor que influye en sus creaciones son sus lecturas. "Soy un lector intermitente", explicó, "pero me gusta mucho leer". "Leo cosas de Catalunya, que me parece que si no las leemos nosotros ya sería la hostia, como la novela rural catalana de principios de siglo, tan denostada, pero que a mí me encanta".

También señaló a Josep Pla y elogió las memorias de Josep Maria de Segarra. Portet dijo que prefiere "ensayos y cosas reales que novelas", porque "no me gusta que alguien se invente los personajes y les haga hacer cosas". Por lo que respecta a la literatura universal, Quimi Portet explicó que "tengo la suerte de que puedo leer en inglés, italiano y francés, aparte de en catalán y en castellano", lo que le ha permitido leer las versiones originales de "Frankestein", "Drácula", "Moby Dick" y autores como Stendhal, o Voltaire, al que describió como "el récord Guiness de cachondeo y brillantez intelectual".


Copyright © 2001 Europa Press. Todos los derechos reservados.