Buscar una isla de orilla esmeralda y adormecerse.
Desnudo cuerpo, serena mente.
Buscar una isla de orilla esmeralda.
Quien pudiera, quien supiera besar el desaliento.
Despedirlo con gesto de homérico viajero,
buscar declives y curvas y sembrarlas de pálidos reflejos.
De pálidos reflejos.
De pálidos reflejos.
Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre.
Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos, madre,
a un universo de horas, a un universo de mares, de trigo y olivos.
Buscar una orilla de isla esmeralda y adormecernos
Soleados dias, dulces inviernos.
Buscar un paraje desnudo, desierto.
Quien pudiera, quien supiera sembrar el desconcierto.
Despedirse con gesto de homérico viajero.
Buscar declives, resguardo, sotavento y pálidos reflejos.
Y pálidos reflejos.
Y pálidos reflejos.
Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre.
Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos, madre,
Volveré a abrir el cajón de la memoria
donde se guardan ordenadas las limpias reservas,
volveré sobre tus días, confusa y amada historia.
Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre.
Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos, madre,
a un universo de horas
a un universo de mares, de trigo y olivos.