LOQUILLO & SABINO
"El principio de una gran amistad"
Loquillo es hoy en día la máxima "rock 'n'roll star" de este país, el cantante de más altura que haya pisado los escenarios y, por si fuera poco, toda una leyenda viviente. Pero el éxito no se lo ha regalado nadie. Todo lo que es ahora se lo ha ganado a pulso, noche tras noche, día tras día en mil y una actuaciones. Loquillo se ha ido abriendo camino con tenacidad, ilusión y canciones. Canciones como las que se reúnen en este disco, que se remontan a días felices y días difíciles.
Días felices fueron para Loquillo aquellos en los que consiguió reunir unos cuantos amigos de Barcelona para grabar un disco, con canciones como "Esto no es Hawaii", convertida casi inmediatamente en himno de toda una generación. O cuando se presentó en Madrid y salió del Rockola poco menos que convertido en un héroe. Por entonces, triunfar en Madrid siendo catalán y "rocker" era una provocación al "establishment" imperante. Y Loquillo era un bicho raro que nadaba contra corriente, un "pájaro loco".
Días difíciles fueron aquellos que pasó Loquillo apartado de sus amigos por imperativos logísticos de la Armada Española. Vestido de marino navegó por el Mediterráneo y el Atlántico mientras Los Intocables se desbandaban. De vuelta a su Barcelona natal tan sólo le esperaba su amigo Sabino. Los dos juntos empezaron a luchar de nuevo contra viento y marea. Quimi Portet les presentó a Jordi Vila, que empezó a tocar la batería con ellos. A su vez, Jordi Vila trajo de Vic a un enérgico guitarrista llamado Ricard Puigdomenech, y Vic proporcionó también al bajista Josep Simón. Así se completó la legendaria banda de "Los Trogloditas".
Pero los problemas de Loquillo y Los Trogloditas no habían terminado. Cuando Loquillo vuelve de recorrer los mares se encuentra que su nombre lo había registrado otra persona. Ahora ni siquiera podía llamarse Loquillo. Así que tuvo que comprar su propio nombre. Mientras tanto, Manolo García y Quimi Portet (Rápidos / Burros / El Ultimo de la Fila) se convierten en productores de Discos Kriminales y colaboran con Loquillo y Los Trogloditas en la grabación de "Hawaii 5-0" (sintonía para "Esto no es Hawaii" del Diario Pop de Radio 3) y "Vaqueros del Espacio", que son editadas luego por "Tres cipreses".
Aquí se recogen estas dos canciones, junto a otras nueve más, algunas de ellas inéditas, como la versión original de "Enamorado de la dependienta de tienda de patatas fritas" producida por Angel Altoaguirre. También "Avenida de la Luz" es una versión producida para el programa de TVE Caja de Ritmos por Manolo García y Quimi Portet, al igual que "Vaqueros del espacio".
"Autopista", "Rocker" y "Oh, qué casualidad" eran canciones casi inencontrables, al haber sido editadas en 1982 en el desaparecido sello Cúspide por una formación de Los Intocables harto singular, con Carmen Lacarta a la guitarra solista, Teo Serrano "Capitán Centella" al bajo y Juan Caníbal Heydeinrich a la batería, más la colaboración guitarrera de Javier Juliá acompañando a los inseparables Loquillo y Sabino.
La amistad de Loquillo y Sabino y su trabajo continuado a lo largo de la década es el "leit motiv" de este álbum de canciones. Sin esa amistad y ese trabajo difícilmente se encontraría la coherencia, la fuerza y el humor que hay en tantas canciones, compuestas y grabadas en momentos difíciles, cuando Loquillo era demasiado "punk" para los "rockers" y demasiado "rocker" para los "punks". Giras interminables por todo el país, broncas en casi todos los conciertos, relaciones tirantes con su compañía de discos, peleas entre los miembros de Los Intocables y una lucha continua por la dignidad y la supervivencia vienen a la memoria de Loquillo y Sabino cuando recuerdan cada una de las canciones.
JESÚS ORDOVAS
Barcelona - Madrid 87