En una playa calma
Tema en directo Gira 2004-2005.
Ciudad Deportiva de Segovia, 24 de junio de 2005.
Letra y música: Manuel García García-Pérez.
Como el hombre de los hielos
acechando en la negrura de un bosque de coníferas
sentí, no sé porqué, congoja y soledad
aquella mañana de tormenta. Aquella mañana de tormenta.
Miraba cuadros que eran puertas cerradas,
recostado en un diván de hotel
de una ciudad del sur, no sé en qué año.
Quizá en el noventa.
Conmigo mismo, a solas, sin saber darme descanso.
Si hubiera podido echar anclas
a resguardo de alguna playa calma.
En un florecer de inviernos
lejos del mar abierto, varado de espaldas al alma...
Mas fue tan raudo el vuelo, tan cambiante el señuelo,
tan rápida la batalla. Tan rápida la batalla...
Salió el sol y fue peor.
Un viento negro arremolinando las adelfas
cuajaba mi ánimo espacial
y me lanzaba a navegar entre aerolitos
a través del ventanal con cortinajes. A través del ventanal.
Como un hombre de los hielos
(un rudimentario arco y cuatro flechas)
alentado por la inexplicable tentación de la existencia.
Volvió a encapotarse el cielo. Como la vida. Luz, penumbra, luz.
Conmigo mismo a solas sin saber darme descanso.
Si hubiera podido echar anclas
a resguardo de alguna playa calma.
Y en un florecer de inviernos
lejos del mar abierto, varado de espaldas al alma...
Mas fue tan raudo el vuelo, tan cambiante el señuelo,
tan rápida la batalla. Tan rápida la batalla...
En la linde del bosque recostado en mi melancolía
instalado como para siempre.
Y a lo lejos la llanura amarilla
iluminada por un escueto sol de invernadero.
Sobre el asfalto, el estrépito de la ciudad latiendo.
Sobre el asfalto escuchaba, hipnótica, tu voz diciendo:
no sigas sufriendo.