Artículo Diario de Extremadura (15/01/98)
JUAN MARCHAN/FAX EXPRESS
"No queremos arrasar en tres años, sólo perdurar". Eso decían
los chicos de "El último de la fila" no hace demasiado tiempo. Tal vez perduren.
No lo tienen nada mal para hacerlo. Mucho talento y nueve discos en el mercado
de los que han vendido más de dos millones de copias. Pero Manolo García (voz)
y Quimi Portet (guitarra) ya no estarán juntos para verlo. Después de doce
años de éxito casi ininterrumpido bajo el mismo nombre de guerra, el dúo catalán
ha decidido separarse. No ha habido mal rollo, sólo ganas de hacer otras cosas.
Cada cual las suyas.
Son fieles a su arte individual, que ahora va por caminos muy distintos.
Incompatibles. "Somos dos furibundos individualistas en equipo", decían allá por
1993 cuando se publicaba "Astronomía razonable". Un disco con el que volvían a sus
raíces. A aquellas canciones-himno que les lanzaron hacia arriba con idéntica
fuerza que sube el cava de una botella bien agitada al descorcharse.
Antimilitarismo, enamoramientos sobrevenidos, doloroso y fatal desamor,
descubrimiento de las ciencias inexactas y de las exactas también. Pop, rock,
flamenco, ritmos del norte de Africa..., y un directo impecable, repleto de
sorpresas, de profesionalidad. "Nos rompemos los cuernos en el escenario",
solían reconocer. Y lo demostraban en cada concierto. Sin excepción. En los
pueblos perdidos y en las grandes ciudades.
Quimi y Manolo seguirán haciendo de las suyas, ahora por separado. A pesar de
los rumores, ya nunca habrá nuevo disco de El Ultimo. "Cuando empezamos éramos
dos peludos que querían hacer mucho ruido y protestar contra el sistema", esa era
la idea que tenían allá por los primeros ochenta, y siguen con ella "porque
cuando se deja de ser un peludo y de estar cabreado, lo mejor es dejar de tocar".
Portet ya tiene dos discos en solitario y en catalán. Muy interesantes ambos
trabajos, uno, "Persones estranyes", de 1987, y el otro, "Hoquei sobre pedres",
del 97 que acaba de marcharse. García, que últimamente se había dedicado más a la
pintura que a otra cosa, está metido hasta las cejas en el que será su primer
disco en solitario. Todo un reto por delante.
No volverán, pues, a subirse juntos a un escenario. No saldrán más de gira
como "El último de la fila". Pero, seguramente, sí trascenderán. Como ellos
querían. No es para menos.