M
anolo García nació en Barcelona y se crió en el barrio de Poblenou. Desde muy pequeño, conoció el mundo del cine donde llegó a descubrir a su ídolo predilecto, Antonio Molina, a Raphael, y a Peret. Su entrada en el mundo del espectáculo se produjo a los 10 años, cuando ejerció de monaguillo (con una entrega fuera de lo corriente) en la parroquia de Santa Maria del Taulat.
En esta época también debutó como vocalista en el coro del
Centre Cultural i Moral de su barrio, llegando a desmayarse en plena interpretación del himno mariano
«El Cirolai» por la emoción del momento.
Durante la época en que su bigote comenzaba a surgir tímidamente, Manolo lucía una notable melena, lo que, unido a su piel morena, en su barrio le sirvió para tener el apelativo de «El Indio». También se le conocía por «El Camisetas», pues llevaba camisetas decoradas por el mismo con Titanlux.
Su mente inquieta y con ganas de crear (además de la contribución financiera por parte de su madre) le animó a comprar su primera batería. Tras practicar obcecadamente quedó absolutamente convencido de